domingo, 7 de noviembre de 2010

Borges: Soneto a Spinoza


Jorge Luis Borges reconocía identificarse con el filósofo holandés Baruch Spinoza, al que admiraba singularmente . Estuvo de hecho a punto de escribir un libro sobre él, "y luego descubrí que no podía explicar a otros lo que yo mismo no puedo explicarme" . En otro lugar dijo: "Me he pasado la vida explorando a Spinoza". Fruto de este deslumbramiento quedaron dos sonetos -"Spinoza" (OC II, 308) y "Baruch Spinoza" (OC III, 151)- y el enérgico rastro de que todo es Dios repartido por toda su producción...

Soneto "Spinoza" recitado por Borges (después de una breve introducción en inglés)...




Las traslúcidas manos del judío
labran en la penumbra los cristales
y la tarde que muere es miedo y frío.
(Las tardes a las tardes son iguales.)

Las manos y el espacio de jacinto
que palidece en el confín del Ghetto
casi no existen para el hombre quieto
que está soñando un claro laberinto.

No lo turba la fama, ese reflejo
de sueños en el sueño de otro espejo,
ni el temeroso amor de las doncellas.

Libre de la metáfora y del mito,
labra un arduo cristal: el infinito
mapa de Aquél que es todas sus estrellas.


Información: ¿EN QUÉ CREÍA BORGES?, por Juan Jacinto Muñoz Rengel.

2 comentarios:

Marcia, Ann, Karolina y La Voz dijo...

Lastima que no esté muy relacionada con las obras de ninguno de los dos, pero sin duda están en mi lista de espera.

Ana Eel dijo...

Saludos!
Próximamente escribiré sobre la filosofía de Baruch Spinoza...

Gracias por comentar.